Críticas y opiniones

Perla Zayas de Lima – GOEN
El texto de Papatino revela que en el teatro no existen las palabras llamadas “comunes y corrientes” y como conocedor de todos los secretos de la escritura para la escena, las dota de sugestión, sonoridad y significación, sin que esto signifique opacar el valor de una intriga que no sólo mantiene sino que acrecienta la atención del espectador.  

Jaime Tarasow – AM 1580 Tradición
Un texto riquísimo donde el humanismo aflora en su más amplia concepción íntima y conmovedora. Magníficas actuaciones de Yamila Ulanovsky, Analía Yañez y Gabriel Rovito, que dan vida a esos personajes estupendamente elaborados por la mano maestra del director Enrique Dacal  

Luis Formaiano – Susurros en tus Oídos. Radio Zonica
Es una obra mágica, conmovedora, excelentes actuaciones dan vida a un texto que nos habla del amor, la creatividad y de cómo, a los seres humanos nos cuesta cerrar capítulos en nuestras vidas. ¡Muy recomendable!  

Luis Mazas – Radio Zónica-Teatrísimo
La obra juega una colisión expresiva entre lo racional y lo emocional. Papatino se mueve en esa frontera dialéctica, atractiva en la contradicción; los opuestos. Un sesgo que escapa del realismo hacia otras provocadoras vertientes posibles. Enrique Dacal dirige, alienta vida, pone en superficie el material subyacente con bien calibrados matices del humor, latente erotismo y la constante extrañeza por lo impalpable.
Los tres personajes del autor vibran en las ajustadas interpretaciones de Gabriel Rovito, Analía Yañez y en especial en la sugestiva Yamila Ulanovsky.

Laura Yusem. Directora teatral
Un texto infrecuente por su riqueza. Una puesta conmovedora.  

Cristina Sisca – Productora teatral
Bellísimo e inteligente texto de Enrique Papatino con impecable dirección de Enrique Dacal. El trabajo de Gabriel Rovito es soberbio, su sensibilidad hace que Waldo, un personaje cargado de matices, nos emocione; Yamila Ulanovsky y Analía Yañez acompañan de manera excelente el devenir de estos personajes torturados por el amor.  

Hugo Asencio – Autor y director teatral
Una obra bellísima, profunda, emocional, misteriosa, sorpresiva y encantadora.
El trabajo de las actrices es sencillamente magnífico. Transitan por sus brillantes diálogos de Papatino con dulzura, seducción, como si todo se tratara de un juego mágico. Yamila Ulanovsky y Analí Yañez se destacan en cada aparición con talento. Gabriel Rovito, hace un trabajo descomunal, oscuro y débil y noble entre sus ficciones y realidades que interrumpen su escritura, con una verdad tan orgánica que lo quiebra por dentro y por fuera antes sus confusas realidades.

Carol Cukier – Destramando
En una puesta y apuesta intimista, cercana al público (hasta físicamente), como las vicisitudes de la vida, Una escenografía sencilla como para significar que cuando se trata de amor, de dolor, de pérdidas, de resurrección, los sentimientos se filtran como el agua, habiten donde habiten los portadores de esas emociones.
Enrique Papatino es un escritor que podría estar levantando sus dos brazos para mostrar sus dos más recientes premios: el Trinidad Guevara y el Argentores.  Pero sigue  escribiendo y demostrado que las frases que dan cuerpo a sus textos son infinitas, a descifrar, y puestas al servicio de hacer obras de teatro como espacios donde se sigue cuestionado qué es ser escritor.

Gabriela Licht –  La mañana con Víctor Hugo – AM750
Una dramaturgia muy inteligente y atractiva de Enrique Papatino. Un escritor y dos mujeres. Una historia interesantísima, con una minuciosa y muy acertada dirección de Enrique Dacal. Mucho clima y actores fantásticos. Las tienen todas.

Héctor Levy-Daniel – Autor y director teatral
Un  texto exquisito y de enorme profundidad nos mantiene en permanente estado de expectación hasta un final en el que se devela una trama insospechada. La puesta de Enrique Dacal se hace cargo con gran solvencia de la narración a través del sólido trabajo actoral de Gabriel Rovito, Yamila Ulanovsky y Analía Yáñez. En momentos en que el teatro parece condenado a cultivar la frivolidad y el facilismo, la obra de Papatino se destaca como un faro que nos indica el camino a seguir. Salimos de la sala al mismo tiempo conmovidos y reconfortados.  

Aníbal Villa Segura – Crítico y Psicoanalista
Las dramaturgias Papatino tienen este secreto, se desmadran en el momento menos esperable…ese momento que estamos cómodos en las butacas…nos enderezamos…abrimos la boca, sacamos la lengua…en fin… La naturalidad del principio, el ritmo del paso del tiempo, la complementación de cada uno, con cada quien, en cada momento y de los tres como una superestructura teatral creada por la dirección. La dirección de Dacal es dentro de su exactitud, teatralmente emocionante.  

Edda Díaz – Actriz
Un espectáculo redondo, poético.

Javier Pensador Teatral
Un texto sensible que nos invitará a viajar por el mundo complejo de la mente humana y esas construcciones, que aparecen para calmar situaciones angustiantes, con que la vida, muchas veces nos pone a prueba . Los aplausos sostenidos que el público le regala a los protagonistas al final de la función, son un justo reconocimiento, por la cálida velada teatral vivida.  

Alfredo Martín – Director teatral
Un espectáculo sensible y conmovedor, que juega con un texto tan poético como inteligente. Gran dirección de acertados intérpretes.  

Alfie Gayle – Músico
Suspenso psicológico de primera, en un ambiente reducido. ¡Imperdible!

Marcos Koremblit – Crítica virtual
Gabriel Rovito interpreta a Waldo de manera brillante, sus penas, desdichas y desamores. Yamila Ulanovsky como Ana, y Analia Yánez como Julia, sus dos mujeres, logran acompañar de manera más que lograda a Waldo-Rovito en su camino y en su búsqueda para recuperar aquello que parece imposible. La dirección de Enrique Dacal, una vez más está a la altura de la complejidad que requiere un texto de estas características tornándolo amigable, fácil de empatizar para el espectador.